MIRIAD desarrolla una variante de RHINOS como lanzadera autónoma para misiles interceptores contra drones a reacción
La versión RHL6 permite cargar sobre un módulo orientable 12 misiles de hasta 240 milímetros de diámetro y 3,5 metros de longitud y es compatible con una amplia gama de interceptores ligeros de diversos fabricantes
En paralelo, MIRIAD Global trabaja en el desarrollo del misil interceptor de drones a reacción STRIKEX, una evolución de su dron interceptor a reacción ligero STRIKE2
Madrid, 15 de septiembre de 2026. – La proliferación del uso de drones a reacción marca la evolución más reciente en la guerra moderna. Ucrania es un buen ejemplo de ello: la época de los drones ‘lentos’ movidos por hélices ha terminado y ahora las ofensivas están dominadas por aeronaves no tripuladas propulsadas mediante turborreactores, que triplican la velocidad de sus predecesoras, operan en oleadas que saturan las defensas antiaéreas, reducen las tasas de interceptación y agotan los arsenales de misiles interceptores tradicionales.
El resultado es una demanda creciente a nivel internacional de soluciones en lanzadera, capaces de concentrar un número elevado de interceptores y de operar de forma autónoma como nodos de fuego distribuido. Y para responder a esa necesidad, MIRIAD Global ha desarrollado una variante de su vehículo pesado terrestre 6×6 RHINOS, destinada a operar como lanzadera autónoma de misiles interceptores contra drones a reacción.
El desarrollo, que el grupo industrial de defensa español ha denominado RHL6, cuenta con una configuración inicial de 12 tubos en disposición 6×2, es decir, dos filas horizontales para 6 misiles cada una, sobre un módulo orientable.
El RHL6 permite cargar misiles ligeros de hasta 240 milímetros de diámetro exterior de fuselaje y hasta 3,50 metros de longitud, con un sector de lanzamiento comprendido aproximadamente entre los 20 y 60 grados. Esa arquitectura garantiza la compatibilidad con una gama amplia de interceptores ligeros, manteniendo un conjunto compacto sobre la plataforma RHINOS.
MIRIAD Global plantea el RHL6 como un sistema de lanzamiento capaz de aceptar distintas configuraciones de canister e interceptor, evitando así que la plataforma quede vinculada por su diseño a un único tipo de munición. La compañía pondrá la plataforma a disposición de varios fabricantes de misiles para que puedan estudiar el posible interés en integrar sus propios interceptores.
Lanzadera autónoma frente a ataques de saturación
«La proliferación industrial de drones a reacción está cambiando la escala del problema. Miles de vectores al mes obligan a desplegar más interceptores, más puntos de fuego y sistemas capaces de reaccionar en segundos frente a ataques de saturación», afirma Antonio Navarro, presidente ejecutivo de Miriad Global.
La principal innovación del RHL6 deriva de la condición no tripulada de RHINOS, que revoluciona lo que un lanzador puede hacer sobre el terreno. El vehículo puede permanecer desplegado, preparado y conectado de forma permanente a la red táctica sin dotación a bordo, recibir pistas procedentes de sensores externos y desplazarse por sí solo hacia la posición asignada. Una vez allí, orienta el módulo, ajusta el ángulo de lanzamiento dentro del sector previsto y queda listo para ejecutar la secuencia de fuego en segundos.
Ese nivel de autonomía se mantiene durante todo el enfrentamiento. El lanzador puede cambiar de posición tras una misión de fuego para evitar el ataque contrabatería, reorientarse hacia otro sector, ocupar emplazamientos avanzados o expuestos que no serían aceptables con personal embarcado, y permanecer en alerta prolongada sin relevos de dotación ni desgaste de personal. El RHL6 permite así desplegar un mayor número de lanzadores sin multiplicar proporcionalmente el número de operadores de primera línea.
La navegación, movilidad, posicionamiento, orientación del módulo y preparación técnica del lanzamiento pueden automatizarse, pero la autorización de disparo permanece dentro de la cadena de mando humana.
La arquitectura LYNKS de MIRIAD también permite reducir el tiempo entre la detección de una amenaza y la disponibilidad efectiva del interceptor, pues las comprobaciones previas al lanzamiento pueden ejecutarse de forma remota.
Modificaciones en el prototipo
RHINOS fue dado a conocer el pasado mes de junio, durante la celebración en París de la feria global de Defensa Eurosatory, como el vehículo terrestre pesado 6×6 de combate de MIRIAD, con 5,50 metros de longitud, 2,50 metros de anchura, 1,70 metros de altura, una masa aproximada de 10,5 toneladas y una capacidad de carga de hasta 3,5 toneladas. La compañía anunció entonces que trabajaba en nuevas configuraciones de la plataforma, incluidas variantes lanzamisiles.
Los ingenieros de MIRIAD Global trabajan ya en las modificaciones del prototipo dimensional de RHINOS, actualmente en construcción, para que la versión de combate que se presentará a principios de 2027 sea compatible con esta nueva variante RHL6. El objetivo es mantener una arquitectura común de vehículo para que RHINOS pueda evolucionar entre diferentes configuraciones de combate mediante la sustitución de los sistemas de misión.
El misil interceptor de drones a reacción STRIKEX
En paralelo, el equipo de MIRIAD Global está trabajando en el desarrollo del misil interceptor de drones a reacción STRIKEX, una evolución de su dron interceptor a reacción ligero STRIKE2, que también fue presentado en junio pasado.

STRIKEX, tendrá una masa estimada de 50 kilos, unos 5 kilos de carga de combate y un alcance objetivo de 100 kilómetros. Ha sido diseñado específicamente para abatir drones a reacción de nueva generación, con velocidades superiores a 600 kilómetros por hora, así como misiles de crucero, incluidos los supersónicos. STRIKEX empleará el lanzamiento en frío desde canister. El interceptor abandonará primero el tubo y su turbina entrará en funcionamiento después de alcanzar una separación segura del vehículo. MIRIAD Global prevé que el misil pueda alcanzar velocidades supersónicas durante la fase de interceptación, ampliando la capacidad de enfrentamiento frente a amenazas rápidas de baja cota.
El nuevo interceptor aprovechará la experiencia acumulada con STRIKE2 y evolucionará su arquitectura de guiado. Recibirá información procedente de radares externos, utilizará inteligencia artificial aplicada a una memoria táctica de misión y dispondrá de una versión específicamente desarrollada del buscador TARGOS, adaptada al nuevo régimen de vuelo y a geometrías de cierre superiores. TARGOS fue presentado también en junio como un buscador EO/IR capaz de detectar, clasificar y seguir el blanco durante la fase terminal mediante inteligencia artificial embarcada. Incorpora algoritmos de coordinación de salvas, destinados a distribuir objetivos y coordinar el empleo simultáneo de varios interceptores frente a agrupaciones o ataques de saturación.
RHL6 y STRIKEX responden a una misma necesidad: más sistemas interceptores desplegados, más nodos de fuego, menor tiempo de reacción y una arquitectura distribuida capaz de sostener el combate frente a oleadas producidas ya a escala industrial.
Acerca de MIRIAD Global
MIRIAD Global es un grupo industrial de defensa español participado por Funditec y especializado en sistemas no tripulados, subsistemas avanzados, electrónica de misión e integración industrial. Reúne capacidades tecnológicas e industriales propias en diseño, ingeniería, software, fabricación e integración, aplicadas tanto al desarrollo de sistemas completos como al suministro de subsistemas críticos y electrónica para terceros en programas de defensa nacionales y europeos. Con centros en Madrid, Málaga, Getafe y San Fernando de Henares, y acuerdos industriales en Cataluña y el País Vasco, su actividad se centra en plataformas autónomas terrestres, aéreas y navales, así como en inteligencia artificial embarcada, computadores de misión, electrónica de control y otros sistemas críticos. Su modelo industrial se basa en la integración progresiva de capacidades productivas y tecnológicas complementarias para reforzar en España una base industrial y tecnológica con capacidad real de entrega de grandes programas de defensa.