TARGOS

Seeker optrónico cognitivo de intercepción · Terminal C-UAS

El ojo terminal del interceptor: adquiere, fija y guía contra el dron en la fase crítica de la intercepción, con la latencia que exige un efector rápido.

Resumen

TARGOS es el seeker cognitivo de intercepción de Miriad para efectores C-UAS de alta velocidad. Es un subsistema terminal inteligente —no una cámara embarcada ni un sensor auxiliar— que combina visión electroóptica, infrarrojo de onda larga, inteligencia artificial embarcada y generación de correcciones de guiado para convertir la percepción visual del blanco en maniobra terminal.

Su función es cerrar el bucle entre imagen, detección, clasificación, lock-on, seguimiento y corrección GNC con una latencia compatible con interceptores rápidos.

Capacidades:

  • Adquisición de blanco
  • Lock-on estable
  • Tracking de alta frecuencia
  • Muy baja latencia
  • EO + LWIR
  • IA de borde
  • Correcciones GNC
  • Modular y desacoplado

El nombre

TARGOS responde a Target Acquisition and Rapid Guidance Optronic Seeker, e integra la referencia a Argos Panoptes, el vigilante de los cien ojos de la mitología griega: el observador que todo lo ve. La «T» inicial lo sitúa en su misión táctica y terminal —adquirir, fijar y guiar contra blancos UAS en el instante crítico de la intercepción—.

Arquitectura · todo en el propio seeker

  • Óptico

    EO

    Canal electroóptico para adquisición e identificación del blanco en la aproximación.

  • Infrarrojo

    LWIR

    Onda larga para contraste térmico y operación en baja visibilidad.

  • Cognición

    IA de borde

    Interpreta la escena, discrimina blanco de clutter y sostiene el lock-on.

  • Guiado

    GNC

    Genera correcciones terminales hacia el autopiloto o sistema GNC del efector.

Por qué la latencia manda

TARGOS está concebido para efectores a reacción y plataformas de intercepción que operan a velocidades de aproximación de hasta 150 m/s, donde la latencia deja de ser un parámetro secundario. A esa velocidad, un retraso de 30 milisegundos supone 4,5 metros recorridos antes de aplicar una corrección; 100 milisegundos, 15 metros. Por eso se diseña como un seeker de muy baja latencia, con procesamiento en el borde, seguimiento de alta frecuencia y capacidad de generar correcciones terminales en tiempo útil hacia el GNC del efector.

Inteligencia terminal

Su carácter cognitivo reside en que no se limita a detectar contraste o seguir una firma térmica. TARGOS interpreta la escena terminal, discrimina el blanco frente al clutter, reconoce patrones de amenaza, mantiene el seguimiento en condiciones degradadas y prioriza la estabilidad del lock-on frente a maniobras, cambios de fondo, baja firma térmica o interferencias optrónicas. Puede entrenarse y ajustarse para entornos específicos: horizonte marítimo, reflejo solar, fondos urbanos, baja cota, humo, cielo nublado, terreno complejo o enjambres de drones pequeños.

Desacoplado del efector, por diseño

  • Se integra en interceptores cinéticos, municiones C-UAS consumibles, misiles ligeros, efectores de defensa de punto o arquitecturas de terceros.
  • Da a fabricantes, integradores y usuarios finales una capacidad terminal soberana —modular, medible y adaptable— sin obligar a adoptar una plataforma cerrada.

En impacto cinético

En configuraciones de impacto cinético, TARGOS se integra en la sección frontal del efector y actúa como su ojo terminal: adquiere el blanco, mantiene el seguimiento y alimenta al GNC con correcciones continuas hasta el impacto. Su arquitectura permite reducir la dependencia de una cabeza explosiva principal, trasladando la probabilidad de neutralización hacia la precisión terminal, la baja latencia y la energía cinética concentrada.